Querido Casero, te dejo para siempre…

Querido Rafael, he practicado miles de veces en mi cabeza esta carta y aún así al momento de escribirla, me cuesta trabajo encontrar las palabras…

Por dónde comenzar…

¡Me asfixias! No tengo independencia, necesito mi propio espacio y es incomodísimo que siempre estés tocando a mi puerta con tanta insistencia

No me dejas tener mascotas, no puedo hacer reuniones porque mis amigos te molestan… Nada te parece.

Cualquier cambio que tenga que hacer, es de ley que te tengo que consultar primero. Estoy harta.

Además, tengo que confesarte… Conocí a alguien, te juro que no lo estaba buscando simplemente nos encontramos y realmente, tiene todo lo que necesito. Supo escucharme y me ofreció mi propio espacio.

Con él tengo la libertad que siempre desee y que tú… nunca me pudiste dar. Me da una sensación de seguridad y confianza que no sabía que existía. Desde ese día el futuro no me aterra.

Y aunque me duela decirlo, no soy yo… eres tú.

Esto no está funcionando, esta relación me está saliendo en un ojo de la cara, cada año es más y más dinero. Ya no me alcanza. Ya no puedo seguir pagando renta.

Es por eso que con esta carta… te digo adiós. Espero que encuentres a alguien pronto.

P.D. #YaTengoCasa

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