Economía de Rosquilla: Lecciones financieras que nos han dado Los Simpson

A lo largo de 30 años y 31 temporadas, Los Simpson han crecido con nosotros y a través de su show hemos sido espectadores de miles de cameos de distintas celebridades, premoniciones, tecnologías y muchas formas de convivir con el dinero. A lo largo de todas las temporadas Homero ha tenido más de 191 trabajos en lo que va la serie, y con ese tipo de pericia de seguro tiene uno o más consejos, es por eso que en Tu Casa Express te mostramos siete momentos en los que Los Simpson han sido nuestros mejores consultores en economía y finanzas personales. 

1.- Cómo funciona el dinero.

Homero: “Ah, veinte dólares ¡Yo quería maní!”
Mente de Homero: “Veinte dólares compran mucho maní!”
Homero: “Explica ¿cómo?”
Mente de Homero: “El dinero se cambia por productos y servicios.”
Homero: “¡Woohoo!”

Finanzas para principiantes. Lo básico, como ya nos dijo la mente (brillante, por cierto) de Homero; el dinero lo cambiamos por comida, agua, gas, ropa, etcétera, lo indispensable para vivir. Tener cosas, papeles y propiedades es bueno pues siempre existirá el intercambio de bienes, pero nada vence la liquidez de tener efectivo.

2.- No gastes como si fuera el último día de tu vida.

Homero: Eh, ¿tiene libros sobre el día del juicio?
Vendedor: ¡Sí! Este tiene un buen descuento.
Homero: Me llevo todo lo que tenga.
Vendedor: ¿Quiere aprovechar nuestros descuentos de “Amigos de Flanders”?
Homero: No, muchas gracias.

Aunque pueda parecer que encontraste una gran oferta, por favor, no gastes más de lo que tenías planeado. 

3.- Es importante entender los ciclos de la economía.

Homero: Este año invertí en calabazas. Han subido todo el mes de Octubre y presiento que se van a ir para arriba hasta como… por Enero. Y ¡Pum! Ahí es cuando yo vendo.

Siempre esperamos un retorno de cualquier inversión y muchas veces éstas coinciden con los ciclos de la economía. Hay que aprender a leerlos y a entender cómo funcionan las cosas antes de poner nuestro dinero en juego. Puede ser bueno invertir en productos de demanda temporal, siempre y cuando entendamos sus tiempos.

4.- Evita las compras compulsivas.

Homero: «Vaya, jamás beberé otra cerveza.» 
Vendedor: «¡Cerveza!» 
Homero: «¡Dame 10!»

Todos tenemos un punto débil si se trata de gastar; cerveza, comida, tarjetas de Pokémon, donas. Sin embargo, la prudencia es un valor importante a la hora de gastar. Debemos tener plena conciencia de que: 1) necesitamos lo que compraremos y 2) tenemos el dinero disponible para gastar en ello.

5.- Gastar en los demás nos hace bien.

Homero: Todos los matrimonios de desploman menos el nuestro. El problema es la comunicación, exceso de comunicación. 
Marge: Homero, he revisado los recibos de 7 años y has gastado menos en obsequios para mí que en tatuajes temporales.

Tal vez es lógico pensar que el dinero se disfruta más cuando nos lo gastamos en nosotros…pero existen estudios que demuestran que gastar nuestro dinero en los demás nos hace más felices. 

6.- Debemos poner atención a los términos de un préstamo.

Homero: “Cuando me dieron ese dinero me dijeron que no tendría que pagarlo hasta el futuro! ¡Este no es el futuro! ¡Es el apestoso ahora!”

Es emocionante cuando al fin obtienes algo que necesitabas o querías mediante un préstamo. Tal vez completaste el enganche para un coche o pudiste finalmente pagar esa deuda de la tarjeta de crédito que llevabas arrastrando más de lo sanamente posible. De cualquier modo es importante que pongas atención a las letras chiquitas: cuándo tienes que pagar, con qué tasa de interés y por cuánto tiempo. Para que al final tu deuda no se vaya por las nubes (por aquello de los intereses). 

7.- También tienes que pagar lo que pasas con la tarjeta.

Bart: «Lo siento, pagué 350 dólares con tu tarjeta de crédito»
Homero: «¡¡¿¿¿Qué???!!»
Bart: «Pero tranquilo, aquí está el dinero.»
Homero: «¡Woohoo! $350 dólares! Ahora puedo comprar esa película.» 
Bart: «Pero, papá…»
Homero: «¡Woohoo!»

Tener crédito disponible en la tarjeta no significa que por arte de magia tengas más dinero. Al final, es dinero que eventualmente tendrás que pagarle al banco… y si no lo utilizas bien, pagarás con intereses. Tener el hábito de la organización, pagar las tarjetas a tiempo y no gastar automáticamente el efectivo que nos llegue, son actividades clave para tener una economía personal sana. 

8.- Cómo ser un pésimo inversionista

En un episodio, Homero nos da una lección de todo lo que no debemos hacer cuando: 

1) Retira todos los ahorros para su retiro sin el consentimiento de Marge
2) Invierte todo ese dinero en una única acción, algo que desconoce completamente. 
3) Pierde todo su dinero.

Mientras te mantengas estoico como Marge, jovial como Bart, inocente como Homero, pero sobretodo, sabio como Lisa, estamos seguro que no tendrás problemas para implementar estos consejos en tu día a día y lograr tus objetivos. Ya sea que tu objetivo sea comprar una casa, invertir en un negocio o simplemente disfrutar de unas merecidas vacaciones, estos consejos te ayudarán a hacerlos realidad.

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